El ojo seco es una condición frecuente que ocurre cuando las lágrimas no son suficientes o no tienen la calidad adecuada para mantener la superficie ocular lubricada. Puede producir sensación de arenilla, ardor, irritación, enrojecimiento, lagrimeo y visión borrosa.
Conoce más ¿Qué es el síndrome de ojo seco?
Aunque existen diferentes causas de ojo seco, algunos hábitos cotidianos pueden empeorar sus síntomas. En muchos casos, pequeños cambios en la rutina pueden ayudar a disminuir las molestias, aunque no sustituyen una valoración oftalmológica cuando los síntomas son persistentes.
Te recomendamos ¿Cómo curar el ojo seco? Tratamientos y ejercicios
Cuando utilizamos el computador, celular o tablet durante períodos prolongados, tendemos a parpadear con menor frecuencia. Esto puede aumentar la evaporación de la película lagrimal y favorecer la sensación de sequedad.
Descubre más Ojo seco: tratamiento y recomendaciones
Una estrategia sencilla es hacer pausas periódicas y recordar parpadear de manera completa y frecuente. La conocida regla 20-20-20 también puede ser útil para reducir la fatiga visual: cada 20 minutos, mirar durante unos 20 segundos a una distancia aproximada de 20 pies (6 metros).
El descanso es importante para el bienestar general y también para los ojos. Dormir insuficientemente puede aumentar la sensación de cansancio, irritación y molestias oculares. Si además de dormir poco pasas muchas horas frente a pantallas, el malestar puede ser mayor.
El aire acondicionado, los ventiladores y las corrientes de aire pueden favorecer la evaporación de las lágrimas. Esto no significa que debas dejar de utilizar estos equipos, pero sí evitar, cuando sea posible, que el aire se dirija directamente hacia los ojos.
Te recomendamos leer ¿Por qué se ponen los ojos rojos?
La baja humedad ambiental puede contribuir a que las lágrimas se evaporen más rápidamente.
Si trabajas durante muchas horas en espacios con aire acondicionado o poca humedad, procura mantener el ambiente confortable y evitar las corrientes directas de aire.
El humo puede irritar la superficie ocular y aumentar las molestias. Si tienes síntomas de ojo seco, reducir la exposición al humo puede ser beneficioso para tus ojos.
Las lentes de contacto pueden asociarse con síntomas de sequedad en algunas personas, especialmente cuando se utilizan durante períodos prolongados o no se siguen correctamente las recomendaciones de adaptación, higiene y reemplazo. Si tus ojos se sienten secos, rojos o incómodos al utilizar lentes de contacto, es recomendable consultar con un profesional de la salud visual.
Te invitamos a ver nuestro video Síntomas de la enfermedad del ojo seco
Frotar los ojos puede aumentar la irritación y generar molestias. Además, hacerlo repetidamente no soluciona la causa de la sequedad. Si sientes picazón o sensación de cuerpo extraño de manera frecuente, es mejor buscar la causa en lugar de frotar los ojos.
No todas las gotas tienen la misma función. Algunas están diseñadas para lubricar, mientras que otras contienen medicamentos que deben utilizarse bajo indicación médica. Si necesitas utilizar gotas frecuentemente para controlar las molestias, es importante determinar por qué tienes ojo seco y cuál es el tratamiento más adecuado.
Los párpados y las glándulas que producen parte de la película lagrimal tienen un papel importante en la estabilidad de la lágrima. Alteraciones de los párpados o de las glándulas de Meibomio pueden contribuir a los síntomas de ojo seco.
Este quizá sea uno de los hábitos más importantes que debes evitar. Si tienes ardor, sensación de arenilla, visión fluctuante, enrojecimiento o molestias frecuentes, no deberías asumir automáticamente que "es normal" o que se debe únicamente al uso del computador.
Puedes leer Daño ocular por exposición a pantallas
El ojo seco puede tener diferentes causas y requiere una evaluación cuando los síntomas son persistentes, intensos o afectan tus actividades cotidianas.
Algunas recomendaciones generales incluyen:
Podría ser útil para ti ¿Por qué me da lagrimeo en los ojos?
Es recomendable solicitar una valoración si el ojo seco es frecuente, empeora, afecta la visión o interfiere con actividades como leer, trabajar o conducir.
También es importante consultar si aparece dolor ocular significativo, disminución de la visión, marcada sensibilidad a la luz o un enrojecimiento persistente.
Te invitamos a consultar Prevención de Problemas Oculares: Hábitos Saludables para tus Ojos
En la Clínica Clofán contamos con consulta especializada en superficie ocular y uveítis, además de otras subespecialidades oftalmológicas.
Cuida tus ojos antes de que las molestias se conviertan en una limitación para tu vida diaria.